George Smith Patton, Jr. fue uno de los mejores comandantes norteamericanos de la Segunda Guerra Mundial, y el general occidental más temido por los altos oficiales alemanes. Patton, además de ser un brillante estratega, era un personaje carismático y extravagante y políticamente incorrecto. Tenía la fuerte creencia de que él era la reencarnación de grandes generales del pasado como Aníbal.

Aseguró que no fallecería hasta que no hubiera acabado victoriosamente la guerra. Así ocurrió: tres meses después de la rendición de Japón, un tanque de la marca Sherman, e irónicamente del modelo Patton, con los frenos rotos, aplastaba su Jeep en la ciudad alemana de Heidelberg, causándole graves heridas que le provocaron una embolia que le causó la muerte.

Algunas frases de Patton:
“El objetivo de la guerra no es morir por tu país, sino hacer que otro bastardo muera por el suyo”
“Las guerras pueden ser peleadas con las armas, pero son ganadas por los hombres”
“Que Dios se apiade de mis enemigos porque yo no lo haré”
“Denme 100.000 soldados y me paseo por Europa”