¿Es cierto que Cristóbal Colón fue el primer no nativo que pisó América?

Según varias referencias históricas Cristóbal Colón no fue el primer europeo que pisó el continente americano

Leif Eriksson Descubre America por Hans Dahl (1849-1937)

 

A muchos de nosotros nos enseñaron que Cristóbal Colón descubrió América, sin embargo, la mayoría sabemos que cuando en el 1492 el colono pisó tierra, no sé encontró, precisamente, con un continente deshabitado. Así pues, sería más correcto decir que Cristóbal Colón fue el primer no nativo que pisó América. Aún así, según varias referencias históricas, ni siquiera esta última afirmación es cierta. A continuación te contamos por qué.

Leif Eriksson, hijo de Erik el Rojo y apodado “El Afortunado”, es considerado el primer Europeo que llegó a América del norte. Era un vikingo de origen islandés que pasó su infancia en Groenlandia y que, en el año 1003, partió rumbo al oeste en busca de otras tierras. En su viaje pretendía encontrar tierras fértiles, puesto que en Groenlandia el clima era muy frío y la vegetación, muy escasa. Y sin vegetación no hay madera, material imprescindible para construir casas y barcos o hacer fuego. También escaseaba el hierro, otro material de construcción (sobretodo, herramientas) imprescindible.

Sus expediciones resultaron ser fructíferas y revelaron un hallazgo muy prometedor: un continente de clima más benigno y repleto de recursos esenciales para la supervivencia. Dicho territorio, conocido actualmente como Terranova (en Canadá), recibió el nombre de Vinlandia (literalmente, tierra de las viñas). Seguramente exploró otras tierras, pero la magnitud de sus expediciones es aun todo un misterio.

Según las sagas nórdicas (género literario), Leif Eriksson fundó, junto con su hermano Thorvald, su hermana y su mujer, una colonia llamada Leifbundir. El lugar fue descrito como una pequeña aldea destinada a servir de cuartel general.

Lo que en un principio era una tierra prometida acabó siendo un territorio hostil, que fue abandonado al cabo de pocos años. Cuentan las sagas que los vikingos no fueron bienvenidos y que les fue imposible relacionarse pacíficamente con los nativos. Así pues, los exploradores tuvieron que renunciar a la explotación de las tierras de Vinlandia.

Como era de esperar, Leif no mantuvo sus hallazgos en secreto y viajó a la tierra de su padre, Noruega, para contarle al monarca del país lo que había visto. Más tarde, en torno al año 1070, el rey danés Sweyn (rey de Dinamarca, Inglaterra y Noruega) le hablaría de Vinlandia (y de su excelente vino) al historiador Adam de Bremen, que dejó constancia de la existencia del continente americano en un tratado geográfico llamado “Descriptio Insularum Aquilonis”. Éste permitió que algunos europeos tuvieran conocimiento acerca de la existencia de aquellas tierras occidentales visitadas por los vinkingos.

Vestigios vikingos en Terranova

A falta de vestigios vikingos en América del Norte, los historiadores se mantuvieron escépticos en lo referente a las sagas nórdicas, clasificadas por algunos académicos como fantasías. Lo mismo pasó con los escritos de Bremen. Sin embargo, en 1961 un equipo de arqueólogos descubrió unas ruinas que tanto por su arquitectura, como por su localización y antigüedad respaldaban las antiguas historias de los vikingos. Dichas ruinas estaban localizadas en el área de L’Anse aux Meadows, en la costa septentrional de la isla de Terranova y consistían en un asentamiento de 8 edificios con espacio para acoger a 80 personas. La característica arquitectura vikinga de las casas era innegable.

También encontraron un taller de carpintería y una forja con tecnología de extracción de hierro idéntica a la de los vikingos.

Lógicamente, se determinó la edad de los vestigios encontrados. La datación por carbono-14 los situó en el año 1000.

Recreación casa nórdica en Anse aux Meadows. Inspirada en los yacimientos vikingos

 

Otras expediciones

Abubakari II, rey del imperio de Malí envió en el 1300 una expedición de 400 naves al atlántico. De estas 400 sólo regresó una. Los supervivientes contaron que el resto de la flota había naufragado en un “remolino gigante”. Algunos escritos relatan las experiencias de estos navegantes, que llegaron a “un continente atravesado por río de gigantes proporciones”. Por sus características, bien podría tratarse del río Amazonas.

Un año más tarde, Abubakari se embarcó en otra expedición a tierras africanas. Jamás se supo que le pasó al rey Malí, pero el mismo Cristobal Colón describió a “unos comerciantes afincados en Honduras, de raza negra”. Fernando Colón, el hijo de Cristóbal, escribió acerca de los negros vistos por su padre.

Otras teorías hacen referencia a Madog ab Owain Gwynedd, un príncipe galés que en 1170 rumbo al Oeste huiría de la violencia fratricida de su país, llegando al continente americano. También Zheng He, un militar, marino y explorador chino conocido por sus expediciones navales llegaría al continente.

Sin embargo, no existen pruebas suficientes para demostrar que estos viajeros realmente llegaron al continente americano.

Visto lo visto, Cristóbal Colón no fue el primer no nativo que pisó el continente americano, lo que sí podemos afirmar es que fue el primero en colonizarla (con todo lo que implica colonizar).

Y para terminar, queríamos citaros algunos de los libros que relatan las aventuras de Leif Erikson y Erik el rojo. En esencia, la Saga de Erik el Rojo y la Saga de los Groenlandeses son unas de las principales fuentes literarias de información sobre la colonización vikinga en América. Sin embargo, no son simples y aburridos tratados históricos, sino libros de aventuras con un toque de fantasía y ficción.

 

Fuente Historias de la historia Wikipedia

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