El pasado 19 de diciembre, nevó en el borde del desierto del Sahara, dando a las dunas un aspecto misterioso y hermoso a la vez. Es la primera vez en 37 años que sucede esto en el desierto africano.

El fotógrafo aficionado Karim Bouchetata, que publicó sus fotos en Facebook, fue el que dio el pistoletazo de salida a la noticia, mostrando la nieve que cubre las arenas que rodean la ciudad argelina de Ain Sefra. Esta localidad se encuentra entre las montañas del Atlas y el extremo norte del Sahara, a casi 1.000 metros sobre el nivel del mar. Esta ciudad es conocida como “la puerta de entrada al desierto”.

“Todos se sorprendieron al ver la nieve cayendo en el desierto; es un hecho muy extraño”, afirma Karim Bouchetata. “Me pareció increíble cómo la nieve se posó en la arena y tomé algunas fotos; estuve de suerte porque tan sólo duró un día y medio”.

Facebook personal de Karim Bouchetata.

La nieve en África no es tan extraña. El Kilimanjaro, en Tanzania, es famoso por estar coronado casi permanentemente con un gorro de nieve, mientras que las montañas del Atlas, a tan sólo 72 kilómetros de Marrakech, tienen el honor de ser la estación de esquí más alta de África, a 3.200 metros.

Pero como la última vez que se registró una nevada en el Sahara fue en 1979, es un hecho muy interesante.

De hecho, la NASA publicó una foto mostrando el color natural -la imagen que encabeza el artículo- de la nieve en el desierto desde el espacio. Tomada por el satélite Landsat 7, la imagen muestra la nieve en la frontera de Marruecos con Argelia, al suroeste de Ain Sefra.