La legislación amorosa con los robots está a punto de ser un quebradero de cabeza. El autor y el doctor en inteligencia artificial David Levy cree que antes del 2050 muchos países permitirán que los humanos se casen con compañeros electrónicos. “El sexo y el amor con robots puede parecer algo futurista, pero ese futuro se reirá de ti”, afirma.

En una charla reciente en Londres, David Levy -autor del exitoso libro “Amor y Sexo con Robots”- propone que los robots tendrán una serie de ventajas respecto a los humanos: serán “enormemente atractivos y contarán con inteligencia artificial avanzada, que se adaptará intelectual y sexualmente”.

“Estamos acostumbrados a pensar que las relaciones humanos-robot serán a partir de dos o tres generaciones”, afirma. “A medida que el amor y el sexo con robots se vuelva común, debemos plantear con seriedad el matrimonio con ellos. Cuando los robots sean suficientemente parecidos a los humanos, lo suficientemente atractivos socialmente, hasta el punto de que puedan actuar como nuestros compañeros, ¿por qué no podremos extender esa compañía al matrimonio, si ninguna de las dos partes está en contra de dicha idea?”.

Per cómo las sociedades, que ya tienen límites con los emparejamientos entre humanos, ¿podrá aceptar dicho cambio transformacional? David Levy afirma que “a medida que más y más personas acepten los conceptos de sexo y amor con robots, las sociedades irán desarrollando leyes que rijan estas relaciones. Por el momento, no hay leyes para impedir los matrimonios humano-robot, y ellos serán pacientes, amables, subjetivos, amantes, interesantes, respetuosos, no se quejarán, mantendrán conversaciones agradables y tendrán sentido del humor”.

David Levy debe tener en cuenta que, a pesar de que una pequeña comunidad acepte dicha legislación, costará dar ese paso adelante tal y como ocurrió con la prohibición de los matrimonios interraciales en la década de los 60, o los países actuales que no aceptan el matrimonio entre personas del mismo sexo.