El plástico que sujeta las latas ya no será un problema en la vida marina

 Cuando bebemos una cerveza (o un refresco, o usamos un alimento en conserva que esté dentro de una lata de aluminio), lo último en que pensamos es en cuánto tiempo tardará en degradarse el plástico que los sujeta y recoge: entre 100 y 1.000 años. Éste puede ser muy perjudicial, sobre todo si acaban en el mar, pues pueden dañar a la fauna que está allí si la ingieren, o pueden quedar atrapados entre sus anillos. Por eso, una fábrica de cerveza artesanal con sede en Florina ha puesto solución a ello.

Saltawater Brewery ha creado el mismo tipo de sujeción y envoltorio pero completamente comestible para los animales marinos. Los soportes están hechos a partir de subproductos del proceso de elaboración de la cerveza, como el trigo y la cebada. Esto no sólo lo hace totalmente biodegradable, sino que también es igual de resistente que su homólogo de plástico.

Hasta ahora, al compañía ha creado tan sólo unas pocas unidades. Sin embargo, esperan aumentar su producción para crear 400.000 anillos de seis cada mes, según informa Gustavo Lauria. Y no sólo eso, también tienen la esperanza de que las grandes empresas se interesen por su producto y puedan tomar el mismo ejemplo, para que así desarrollen sus propios anillos biodegradables.

En muchos estados de Estados Unidos, por ejemplo, existen leyes federales que obligan a crear estos plásticos fotodegradables. Aunque esto pueda verse como un avance, se estima que 1.000.000 de aves y 100.000 mamíferos marinos mueren cada año por quedarse atrapado o ingerir estos plásticos.

Los océanos y los mares están tapándose cada vez más de plástico; quizá aún estemos a tiempo de poner solución.

 

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