Las primeras etapas del Alzheimer podrían ser detectadas en la orina

 Según ha encontrado un nuevo estudio, genes defectuosos pueden conducir a cambios en la orina al principio del Alzheimer. Aunque sólo se ha demostrar en roedores, si lo mismo es cierto para seres humanos, los científicos podrían ser capaces de utilizar estas alteraciones como una forma de mejorar la detección precoz de esta terrible enfermedad.

En la actualidad, el diagnóstico de Alzheimer a menudo se produce cuando los síntomas son muy obvios; cuando éstos comienzan a mostrarse ya es demasiado tarde, ya que el cerebro ha sufrido importantes daños. Es por eso que los científicos quieren encontrar signos que aparezcan antes, incluso en aquellos que son asintomáticas, lo que ofrecería oportunidades para probar medicamentos que podrían retrasar e incluso detener su progresión.

Un camino que debe explorarse ses el de la orina. Durante años, los productos químicos contenidos en este líquido de desecho se han utilizado como un indicador de ciertas enfermedades, y algunos están caracterizados por la composición química anormal, como algunos tipos de cáncer de mama. De hecho, los estudios con ratones ya han mostrado como un componente en particular se encuentra elevada en la orina de esos roedores, y que los aumentos son evidentes antes de la aparición de la patología característica del Alzheimer. Este aumento es el de una proteína llamada amiloide-β.

Lo más importante es que estos aumentos en la orina aparecieron antes del desarrollo de los niveles detectables de acumulación de placa en el cerebro, lo que indica que el cambio en las concentraciones químicas es un resultado del gen mutado, en lugar de un efecto de progresión de la enfermedad. Esto plantea la posibilidad de que puedan existir biomarcadores similares en los seres humanos que podrían servir como indicadores tempranos de la enfermedad, aunque se necesitan más estudios para confirmarlo. Pero si resulta ser así, los investigadores sugieren que podría ser útil combinar estos datos con las pruebas establecidas, como las imágenes del cerebro y el análisis cognitivo.

 

alzheimerorina