Heineken desarrolló una botella con forma de ladrillo, ideada para fabricar casas con ella

Alfred «Freddy» Heineken, nieto del fundador de la empresa cervecera, inventó la WOBO. Se trataba de una botella que funcionaba también como un ladrillo de Lego encajable, desarrollada para construir viviendas ecológicas a principios de los 1960.

Su intención inicial era ofrecer un material de construcción para los habitantes de la isla caribeña de Curasao, lugar que visitó en 1963. Vio que estas personas ya utilizaban para edificar sus viviendas los materiales que ensuciaban sus playas, incluyendo botellas de cerveza. Se fabricaron miles de WOBO, pero a día de hoy, casi todas se han perdido o destruido y solo dos estructuras edificadas con estas botellas existen todavía.

A la cervecería la idea no le pareció tan buena y, además, poca gente estaba interesada en vivir en una casa hecha de botellas de cerveza.

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