Un dispositivo para invidentes en forma de anillo recita el texto señalado

Los investigadores del Laboratorio de Medios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, han construido, para invidentes, un prototipo de un dispositivo en forma de anillo que convierte el texto escrito señalado por el dedo en audio, es decir, lee y recita el texto. El dispositivo cuenta con un sistema de retroalimentación (táctil o audible) que guía el dedo del usuario a lo largo de la línea de texto. El anillo ve el texto señalado por el dedo gracias a una pequeña cámara.

Jochen Huber, coautor del invento explico que «Para los usuarios con discapacidad visual, se trata de una traducción. El dispositivo traduce lo que el dedo ve al audio. Es necesario que esta traducción se realice de forma instantánea para mantener una conexión real entre el texto y el invidente»

La clave de rendimiento en tiempo real del sistema es un algoritmo para el procesamiento de imágenes captadas por la cámara. Cada vez que el usuario coloca su dedo en el inicio de una nueva línea, el algoritmo realiza una gran cantidad de conjeturas para evaluar si la linea señalada es la correcta. Este programa evita que el dedo se desvíe de la linea base y que ésta última se confunda con líneas cercanas: el algoritmo selecciona el valor de la mediana de la agrupación más densa.

El equipo internacional dirigido por Roy Shilkrot ya ha puesto a prueba su anillo con voluntarios aquejados de discapacidad visual. Se han probado las variantes táctiles y audibles para guiar al usuario a lo largo de una linea, sin embargo, no ha habido concenso sobre qué tipo de feedback es más útil.

Una de estas variantes incluye dos motores hápticos, uno encima del dedo y el otro por debajo de él. La vibración de los motores indica si el sujeto debe elevar o bajar el dedo “lector”. Otra versión, sin los motores, utiliza en cambio una reacción auditiva: un tono musical que aumenta el volumen si el dedo del usuario empeza a desviarse de la línea de texto. Los investigadores también han probado los motores y el tono musical conjuntamente. Tras estas pruebas, a falta de concenso, los investigadores han decidido concentrarse en el feedback de audio, ya que permite un sensor más pequeño y ligero.

Este dispositivo podría tener aplicaciones más amplias que las supuestas inicialmente. Cualquiera que necesite ayuda en la lectura puede beneficiarse de él, por ejemplo niños con dislexia, un trastorno bastante común que hace muy difícil aprender a leer.

 

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