¿Es sano correr con más de 30ºC?

Ahora que estamos en pleno verano, no es de extrañar que durante la mayor parte del día se tengan temperaturas superiores a los 30ºC. ¿Eso afecta a la gente que sale a hacer ejercicio? No, en teoría.

La Badwater, por ejemplo, es una ultramaratón de 220 kilómetros que tiene lugar en el Death Valley, a más de 35ºC. También existe la Marathon des Sables, una carrera de cinco días a través del desierto del Sahara, en Marruecos, donde las temperaturas pueden alcanzar los 50ºC, hecho que la categoriza como una de las maratones más duras del planeta. Una investigación realizada por IFLScience ha demostrado que con las medidas de precaución suficiente, tales como una buena hidratación, hace posible que correr con altas temperaturas sea seguro.

Correr a más de 30ºC puede causar deshidratación, sobrecalentamiento que puede producir calambres, sudoración excesiva, náuseas, cansancio y mareos; tu rendimiento puede verse afectado, y es posible que no puedas tener el mismo ritmo que en condiciones más suaves. Pero estos síntomas pueden ser evitados si tomas las precauciones necesarias: evitar correr entre las 11:00 y las 15:00, usar ropa ligera y transpirable, correr a ritmo normal, y tener en cuenta que aclimatarse a temperaturas extremas suele tardar unos 14 días.

Correr con calor hace que la temperatura del cuerpo suba: nuestro organismo funciona mejor cuando la temperatura interna se mantiene en 37ºC, por lo que, al hacer ejercicio, se trata de mantenerla. De ahí se produce la sudoración, que trata de mantener el cuerpo fresco; sin embargo, puede provocar la pérdida de agua y, por ende, una deshidratación.

Para ayudar a la sudoración, los vasos sanguíneos se dilatan para que la superficie de la piel reciba más sangre, reduciendo la temperatura -razón por la cual mucha gente se pone roja cuando hace ejercicio-. Pero como resultado de esto, hay menos sangre para que la utilicen los músculos y da más trabajo al corazón. Cuanta más calor haga, mayor será este proceso. Por lo general, la gente pierde hasta un litro de sudor por hora en ambientes calurosos.

Sin embargo, el cuerpo puede adaptarse. Con la exposición regular a altas temperaturas, el cuerpo aprende a adaptarse a este proceso: se suda menos y se disminuye la pérdida de electrolitos, así como una disminución de la frecuencia cardíaca. Para hacer ejercicio con calor, se precisa una preparación y el uso del sentido común. Ah, y por último: hacer ejercicio con calor no hace que pierdas más grasa.

Fuente IFLScience
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