Curiosidades sobre las perlas

Muchos de nosotros desconocemos qué historia hay detrás de las perlas, esos minerales que se han vuelto muy preciados por parte de las mujeres para adornar sus conjuntos. Los complementos con perlas han sido muy valorados desde la antigüedad ya que se asociaba a estatus y riqueza. Sin embargo, hoy en día nos encontramos con muchos tipos de perlas y son tendencia para esta primavera.  Fundamentalmente dos son las más conocidas: las perlas auténticas y las de imitación.

Las perlas naturales son generadas por las ostras de la familia de las Pteriidae de la zona del Golfo Pérsico. Estas perlas son muy valoradas ya que son muy difíciles de encontrar. Por eso, se ha desarrollado una técnica para producir perlas de manera orgánica a través de granjas perlíferas, de donde proceden casi el 99% de las perlas que se utilizan en la fabricación de joyas.

El japonés Kokichi Mikimoto fue el propulsor de la técnica de cultivo para conseguir perlas auténticas de manera cultivada y sin perder un ápice de naturalidad. Para ello, se penetra a la ostra un cuerpo extraño (desde un grano de arena hasta un parásito) y se obtiene una sustancia orgánica que da origen a la perla. Se trata simplemente de una capa o nácar que se genera alrededor del “pequeño objeto extraño”.

Como se puede leer en la web de www.mesenso.es,  para reconocer las perlas auténticas es necesario solicitar al joyero un informe de autenticidad. Sin embargo, de forma paralela, podemos llevar a cabo diferentes técnicas muy sencillas para comprobar su autenticidad.

Una de ellas es la prueba del frotado, que consiste en frotar dos perlas entre sí: si se obtiene una capa de polvo fino se trata de un producto natural. También se puede probar a morder la perla, si se escucha un pequeño crujido es una perla verdadera.

Otra técnica es la prueba del rayado en la que se raya con un cuchillo fino la perla y si se obtiene un polvo fino, es un producto verdadero. Además, y también como curiosidad, decir que las perlas auténticas siempre se adaptan a la temperatura de la piel, mientras que las de plástico u otro material no.

La mayor parte de las perlas utilizadas para fabricar bisutería son de imitación ya que se fabrican en volumen industrial. Gran parte de ellas son de núcleo de concha (hechas con concha molida), denominadas también perlas Mallorca porque se fabrican en la isla. Otras, lógicamente, están hechas de plástico.

Ninguna de las anteriores se asemejan a las originales y, sobre todo, no disponen de otra cualidad de las perlas natural: no hay ninguna igual ni en tamaño ni en su forma.

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