¿Por qué se cree que un gato negro trae mala suerte?

Gato negro Dentro de la cultura popular de muchas partes del mundo existe la creencia de que si se nos cruza un gato negro frente a nosotros, tendremos mala suerte, pero ¿de dónde proviene este credo? ¿Es verdad o es solo un mito supersticioso sin argumento alguno como tantos otros?

 

Muchas de las historias acerca de la mala suerte del felino de color oscuro provienen de la Edad Media (comprendido entre el siglo V y el siglo XV), en los que se los asociaba de manera simbólica a las prácticas de brujería y al mal. Ya que se creía que estos animalitos negros eran brujas o demonios que tomaban esa forma.

 

Si bien, desde miles de años se los considera como seres mágicos, los relatos de la era del medioevo decían que el diablo podía transformarse en gato para cometer sus maldades. Y también, que las brujas escapaban de sus perseguidores transformándose en ellos. Incluso, algunas historias aseguraban que eran de mala suerte porque las mujeres que practicaban brujería los tenían como animales de compañía.

 

Pero, no en todos los lugares del mundo se los consideraban como conductores de malos augurios. En donde la “caza de brujas” no era habitual, los gatos negros conservaron la imagen de cualquier felino doméstico amigable y compañero. Los escoses van en contramano y piensan que es de buena suerte tenerlos en el hogar, incluso los japoneses creen que traen prosperidad y felicidad. También, son bien vistos en Gran Bretaña e Irlanda, por ejemplo.

 

En la actualidad, esta creencia es muy influyente en ciertas personas a la hora de adoptar un gato. En 2013 la Universidad Estatal de Colorado, en Estados Unidos, tras una investigación llegó a la conclusión de que los gatos negros tienen menos posibilidades de ser adoptados que otros de cualquier color, aunque nada indique que los relatos medievales sean verídicos.

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