Los melocotones, las nectarinas y las ciruelas contienen un buen puñado de compuestos bioactivos que combaten la diabetes y la obesidad  y previenen las enfermedades cardiovasculares. Según los autores del estudio, que se presentará en la próxima reunión de la Sociedad Americana de Química, el hallazgo de las propiedades de estas frutas es importante si tenemos en cuenta el 30% de la población, que sufre obesidad y que, por lo tanto, está expuesta al síndrome metabólico (colesterol, diabetes, enfermedad cardiovascular, hipertensión…).