Esta peculiar bacteria fue hallada por una pareja de biólogos de Pennsylvania en el 2005. La bacteria, perteneciente al género Bacillus, se encontraba ‘atrapada’ en un cristal de sal, donde había permanecido como espora, en estado latente, durante todos esos años.
Cuando los investigadores la extrajeron y colocaron en un medio adecuado, la célula volvió a la vida y comenzó a reproducirse nuevamente. Los millones de años de edad no parecían pesar sobre ella. El estudio, publicado en la revista Nature, se convertía así en la prueba más clara de la supervivencia de una espora a tan largo plazo.

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