Un cráneo descubierto en una cueva de Portugal podría dar una nueva e increíble visión y conocimiento de los neandertales, nuestros primos más antiguos. Se cree que el descubrimiento podría ayudar a explicar porqué otras especies de humanos evolucionaron en Homo neanderthalensis cuando “aparecieron” en Europa hace medio millón de años.

Nuestros antepasados no fueron las primeras especies de seres humanos que emigraron de África hacia Asia y Europa. Se piensa que varios otros seres humanos arcaicos hicieron el viaje, incluyendo el Homo ergaster, hace unos dos millones de años, y el Homo heidelbergensis, cuyos antepasados que permanecieron en África dieron origen a nuestra especie.

Sin embargo, ha habido un intenso debate entre los paleantropólogos en cuanto a cuál de estas especies dio lugar a los neandertales, que llegaron a dominar gran parte de Eurasia hace unos 40.000 años. Este último hallazgo de un cráneo en Portugal, publicado en Proceedings of the National Academy of Science puede ayudar a arrojar algo de luz sobre esta anomalía evolutiva.

Parece mostrar una mezcla de rasgos nunca antes vistos en un fósil humano, con algunos de ellos muy similar a los neandertales que habitaban en la región, mientras que otros parecen más arcaicos. Mientras que ortos fósiles humanos antiguos se han encontrado en Europa, lo que distingue a este descubrimiento es que no sólo se descubrió in situ con toda una serie de herramientas y otros huesos de animales, sino que se puede fechar con precisión: unos 400.000 años.

Esta edad hace que no sólo sea el cráneo humano más antiguo descubierto en Portugal, sino que también es el único fósil humano encontrado en Europa occidental que data de este período. “Es un descubrimiento interesante para los fósiles de la Península Ibérica, una región crucial para entender el origen y la evolución de los neandertales”, explica Rolf Quam, coautor del estudio y profesor asociado de antropología de la Universidad de Bingamton, en Nueva York.

Dado que comparte similitudes con otros fósiles desenterrados en todo el continente -desde España a Italia, pasando por Francia-, se cree que podría ayudar a explicar la diversidad de apariencias arcaicas en toda Europa. Esto puede ayudar a los investigadores en la construcción de un cuadro más detallado de la evolución de la especie humana durante este tiempo, y potencialmente podría ayudar a explicar dónde y cuando surgieron los neandertales.