Inciensos y otros ambientadores son un peligro para tu salud

spa-68213919_stdLa mayoría pensamos que la contaminación del aire sólo ocurre en ciudades industriales con mucha polución. De esta forma, mientras nos preocupamos por las emisiones de las fábricas y los coches, utilizamos difusores, inciensos y velas aromáticas, olvidando por completo la calidad del aire de nuestro hogar. El olor a flores, brisa de mar, limón o a pino tiene un precio pues todo lo que olemos, de alguna manera, lo ingerimos. De hecho, según un informe publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), muchos ambientadores desprenden sustancias tóxicas y alergénicas que, lejos de crear un buen ambiente, pueden resultar peligrosas para nuestra salud.

El estudio de la OCU revela que todos los inciensos y algunos de los aceites analizados emiten altos niveles de benceno, un compuesto químico que en altas concentraciones puede ser cancerígeno.

De todos los ambientadores analizados en el estudio, el peor resultado se encontró en los conos de incienso que, según las medidas de los expertos, emitían 490 microgramos de benceno por metro cúbico, frente a los 60 que emite un cigarrillo. Por otra parte, una marca de ambientador a base de aceite limón multiplicó por 125 el límite recomendado de compuestos volátiles.

El estudio de la OCU no es el único que habla de estas sustancias en los ambientadores. La BEUC, la Oficina Europea de Uniones de Consumidores, ya publicó en 2005 el informe «Emisiones de químicos por ambientadores. Test sobre 74 productos vendidos en Europa». Sus resultados hablaban entonces del benzeno, formaldehído, terpenos, estireno, ftalatos, naftaleno y tolueno. El informe hacía un repaso de diferentes efectos que habían sido asociados a la exposición de los citados compuestos: irritación de garganta y pulmones, afonía, alergias, daños reproductivos, cefalea, vértigo y fatiga crónica son los más comunes.

04359g-hacer-inciensoY es que lo que comemos, bebemos, respiramos o tocamos acaba formando parte de nosotros. Para captar el olor de una sustancia, esta tiene que disolverse en nuestra saliva y mucosas nasales, así que todo lo que olemos también nos lo tragamos, acabando de esta forma en nuestra circulación sanguínea.

Por otra parte, al respirar, las sustancias químicas suspendidas en el aire llegan a nuestros pulmones (no solo llega el oxígeno). Un estudio reciente investigó los efectos tóxicos en la células epiteliales del pulmón y concluyó que disminuye la viabilidad de las células y su crecimiento.

Desde la Fundación Vivo Sano, el impulsor de la campaña Hogar sin tóxicos, Carlos de Prada, advierte del peligro de estas sustancias:

En el caso del benceno es cancerígeno, y en el de los ftalatos producen alteraciones en el sistema hormonal«. Un peligro que se acrecienta, subraya, «por el estilo de vida de los occidentales, que pasamos cerca de un 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados, respirando una media de 15.000 litros diarios de aire».

plantascasaPese a ese riesgo, en las etiquetas de estos productos, explica Prada, «por aquello del secreto comercial, no figuran todos los componentes. Como mucho, el principio activo. Pero no el resto. Y su combinación puede ser incluso más nociva. Se cubren con advertencias del tipo de no usar en ambientes no ventilados, aprovechando el vacío legal que existe; y no solo respecto a los ambientadores, también otros productos que usamos en el hogar (limpiadores, insecticidas, pulverizadores) emiten sustancias nocivas”,

Pero las etiquetas, aunque no detallen las sustancias que se emplean, dan una serie de advertencias muy significativas. Por ejemplo, se advierte de cosas como «no respirar directamente los aerosoles» o «no usar en lugares que no estén bien ventilados». Esta serie de advertencias son pistas que nos pueden ayudar a identificar los ambientadores más tóxicos.

Ventilar la casa 15 minutos al día, poner ciertas plantas como el ficus (tiene la capacidad de capturar contaminantes) y cambiar los ambientadores por hierbas aromáticas, flores secas, agua hervida con canela y clavo o una bandeja con bicarbonato (absorbe olores), son medidas que pueden ayudar a mejorar la calidad del aire de nuestro hogar.

Fuente http://www.ocu.org/organizacion/prensa/n... http://www.hogarsintoxicos.org/es/riesgo...
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