El crucigrama cumple 100 años

¿Quién no ha pasado media mañana intentando terminar un crucigrama? Para algunos, un galimatías indescifrable, para otros, todo un reto mental.

Pues este entretenido pasamiento está de enhorabuena porque hoy celebra sus 100 años como el juego de palabras más universal que requiere dominio del lenguaje, agudeza mental y conocimiento de la actualidad.

Un día como hoy de 1913, el diario New York World publicó el primer crucigrama, llamado entonces puzzle de palabras cruzadas, obra del periodista británico Arthur Wynne, emigrado a Estados Unidos.

Este primer crucigrama tenía forma de diamante y contenía 31 definiciones, además, de una palabra escrita “fun” (diversión) y una pequeña leyenda que explicaba cómo había que completarlo: «llene los pequeños cuadrados con palabras que se adecúen a las siguientes definiciones».

A finales del siglo XIX había habido algún intento similar en varios países europeos pero fue el invento de Wynne el que dio la vuelta al mundo. En seguida se convirtió en un reclamo para los lectores y comenzó a aparecer de forma habitual en la sección de pasatiempos de la edición dominical.

Pronto otras publicaciones copiaron la idea y en pocos años los crucigramas aparecieron en todo tipo de revistas, periódicos, tabloides…, e incluso empezaron a surgir variantes como los autodefinidos o los crucigramas blancos.

En 1924 nació el primer cuaderno exclusivamente con crucigramas, obra de Richard Simon y Lincoln Schuster. Ni ellos mismos esperaban tal éxito. Cada vez había más aficionados a los crucigramas y la pequeña compañía que habían creado acabó convirtiéndose en la gigantesca editorial Simon & Schuster.

Los crucigramas más famosos del mundo según los expertos son: los del New York Times, tanto es así, que su autor, Will Shortz, es una figura admirada y venerada por los millones de fieles y aficionados a este pasatiempo en Estados Unidos, donde incluso hay torneos importantes; y los de The Times, que organiza sus crucigramas de menor a mayor dificultad. Los lunes son más sencillos y a media que se acerca el fin de semana más complejos.

El crucigrama ha recorrido mucho camino, sin embargo, su autor, jamás pudo beneficiarse de su invento. Cuando Wynne vio el éxito que estaba adquiriendo su invento habló con su editor quien le dijo que no se molestara en patentarlo porque sería una moda pasajera. 100 años después la moda continúa y sigue creciendo pero Wynne, “nunca ha visto un centavo” tal y como asegura su propia hija.

 

100añoscrucigramaperiodico