La tecnología afecta nuestro cuerpo
Mala postura y debilidad
Los estudios científicos más recientes sugieren que el teléfono y sus compañeros digitales podrían estar alterando la forma del cuello. Perjudican la vista, afectando la motricidad y reduciendo la fuerza muscular. La tecnología afecta nuestro cuerpo más allá de lo que imaginamos. Algunos de estos problemas físicos podrían derivar, a su vez, en un deterioro cognitivo o en otras complicaciones más graves.

Cuello tecnológico
Inclinar la cabeza para ver el móvil es muy frecuente, Esta «postura de cabeza adelantada» puede ejercer una presión de hasta 27kg sobre el cuello. Con el tiempo, esto puede dañar los discos de la columna vertebral. Provoca el deterioro de articulaciones y músculos, e incluso reducir la capacidad pulmonar. Esta afección tiene incluso un nombre coloquial: «cuello tecnológico» («tech neck»).
También puede alterar permanentemente la apariencia de tu cuerpo. Existen ejercicios específicos que pueden ayudar a corregir el problema, siempre bajo supervisión médica. Sin embargo, hay cambios más sencillos que puedes empezar a aplicar ahora mismo: sostener el teléfono a mayor altura. Pon la pantalla a la altura de los ojos y, a ser posible, a una distancia equivalente a la longitud de tu brazo. Este mismo consejo es válido para los monitores de computadora. Algunos expertos señalan que hacer pausas al usar pantallas puede resultar beneficioso; intenta descansar 20 minutos cada media hora.
La tensión repetitiva provoca arrugas. Inclinar la cabeza hacia adelante y mantener el cuello flexionado constantemente podría ser un problema. La tecnología forma parte de un cambio global que nos lleva a pasar más tiempo en interiores. La retina se acostumbra a ciertos entornos que podrían disminuir su capacidad. La solución es sencilla: solo necesitas pasar más tiempo al aire libre. No solo es bueno para tus ojos, sino que también puede ayudarte a dormir mejor.

Efectos en niños
La tecnología afecta nuestro cuerpo de diversas maneras. Un estudio encontró que predice la muerte prematura mejor que la presión arterial. Y la fuerza de agarre está disminuyendo en muchos países, especialmente entre los más jóvenes. Un declive generacional no se trata sólo de manos más débiles. Puede ser una señal temprana de advertencia sobre la salud futura de las generaciones más jóvenes.
Sabemos mucho más sobre los efectos en los niños que en los adultos. Existe una clara relación entre un mayor tiempo frente a las pantallas y un peor desarrollo de las habilidades motoras. Es indispensable incorporar de manera consciente actividades manuales y prácticas a la vida cotidiana. Las actividades manuales prolongadas, como preparar una comida o realizar manualidades, pueden ser beneficiosas.