La base lunar que construye la NASA
El fin es establecer una presencia humana duradera en la Luna y avanzar en la llegada a Marte. «El objetivo es claro. Sentar las bases de una base lunar duradera y dar el siguiente paso hacia Marte. Así lo anuncia este martes el administrador de la NASA, Jared Isaacman. La base lunar que construye la NASA es el próximo reto en el espacio.
Se tiene el objetivo inicial de realizar aterrizajes cada seis meses. Hay la posibilidad de aumentar la frecuencia a medida que aumenten las capacidades. Se reutilizará el equipo pertinente aprovechando los compromisos de sus socios internacionales para respaldar estos objetivos.

Tres fases
En los próximos días, la NASA publicará solicitudes de información (RFI) y borradores de solicitudes de propuestas (RFP). Quieren garantizar el progreso continuo en el cumplimiento de los objetivos nacionales.
El plan de la NASA para establecer una presencia lunar permanente se desarrollará en tres fases bien definidas. La fase uno será construir, probar y aprender. Se enviarán vehículos exploradores, instrumentos y más. Mejorarán las comunicaciones, la navegación y las operaciones en la superficie. En la fase dos se establecerá la infraestructura inicial. Se piensa en una infraestructura semihabitable y una logística regular.
Por último, el objetivo de la fase tres es facilitar la presencia humana de larga duración. La NASA proporcionará la infraestructura más pesada necesaria para una presencia humana continua en la Luna. Será la transición de expediciones periódicas a una base lunar permanente.

Presencia permanente
Mientras desarrolla una arquitectura lunar sostenible, la NASA ha reafirmado su compromiso con la órbita terrestre baja. Durante más de dos décadas, la Estación Espacial Internacional ha funcionado como un laboratorio orbital de primer nivel. Permitió más de 4.000 investigaciones, brindando apoyo a más de 5.000 investigadores y recibiendo visitantes de 26 países. Su diseño, desarrollo y construcción requirieron 37 vuelos del transbordador, 160 caminatas espaciales, dos décadas y más de 100 mil millones de dólares.
Pero la base lunar que construye la NASA dará paso a una nueva etapa. Junto al Departamento de Energía de EE. UU., desbloquearán las capacidades necesarias para la exploración sostenida más allá de la Luna. Y, eventualmente, para viajes a Marte y al sistema solar exterior.