El despegue de la nave de SpaceX
Un cohete Falcon 9 impulsó este jueves a la nave Dragon de SpaceX desde Cabo Cañaveral, Florida. El despegue de la nave de SpaceX llevó a los cuatro astronautas de la misión Crew-13 rumbo a la Estación Espacial Internacional, en lo que será el lanzamiento y acoplamiento más rápido de una nave estadounidense en la historia de la estación. A bordo viajan la astronauta de la NASA Jessica Watkins, su compañero Luke Delaney, el astronauta canadiense Joshua Kutryk y el cosmonauta ruso Sergey Teteryatnikov. La nave se acoplará de forma autónoma al módulo Harmony tras un vuelo de apenas 7 horas y 50 minutos.

Una alianza que sigue activa
«Jessica, Luke, Joshua y Sergey continuarán con un trabajo fundamental a bordo de la Estación Espacial Internacional. Y nos ayudarán a desarrollar la experiencia y las capacidades necesarias para ambiciosas misiones a la Luna y más allá». Lo declaró Jared Isaacman, administrador de la NASA.
SpaceX supervisará las maniobras automáticas de Dragon desde su centro de control en Hawthorne, California. La NASA, por su parte, seguirá el vuelo desde Houston. Al llegar, la tripulación se sumará a la Expedición 75, que ya integran el astronauta Anil Menon y los cosmonautas Pyotr Dubrov y Anna Kikina. Poco después, los cuatro miembros de la misión Crew-12 regresarán a la Tierra, tras completar su relevo.
Durante su estadía, la tripulación usará la microgravedad para producir tejidos derivados de células madre humanas, con el objetivo de mejorar la medicina personalizada y las pruebas de fármacos contra enfermedades como el Parkinson. También probará un nuevo sistema autónomo de cultivo de plantas y un dispositivo para monitorizar la salud de los astronautas en órbita.

Ciencia a bordo
«Nuestro ritmo constante de lanzamientos de misiones tripuladas comerciales demuestra el papel fundamental que desempeña la Estación Espacial Internacional para mantener nuestra presencia en la órbita terrestre», señaló Lori Glaze, administradora asociada de la NASA. La misión forma parte del Programa de Órbita Terrestre Baja de la agencia, que colabora con empresas privadas para asegurar el acceso al espacio y preparar el terreno para las futuras expediciones a la Luna y Marte. El despegue de la nave de SpaceX confirma, una vez más, ese ritmo.