Schadenfreude ¿Sabes que es?

Es común que los seres humanos nos sintamos atraídos por las desgracias ajenas, encontrando cierta satisfacción al presenciar caídas inesperadas o tropiezos de personas exitosas. Aunque pueda parecer incómodo, este sentimiento interior tiene un nombre específico: Schadenfreude.

Schadenfreude
Schadenfreude – Wikipedia

Se trata de una palabra alemana que no tiene una traducción exacta al español, compuesta por schaden, que significa daño, y freude que quiere decir alegría. Una buena forma de llamar a ese sentimiento en español puede ser “placer por la desgracia ajena”. Es lo mismo que los franceses llaman joie maligne, los holandeses leerdvermaak y los rusos zloradstvo. 

No es algo nuevo, sino un sentimiento intrínseco al ser humano. Aristóteles lo llamaba epikhairekakia, que es alegrarse por la desgracia o la mala fortuna de los demás. “La desgracia ajena sabe a miel” reza un antiguo refrán japonés y el gran filósofo alemán Fiedrich Nietzche afirmaba que “ver sufrir a los demás, hace bien”.

Actualmente, numerosos investigadores se enfocan en estudiar la prevalencia de esta emoción en diferentes grupos de la población mundial y su intensidad y frecuencia.

Aseguran que es un sentimiento provocado por diferentes causas

Las causas que provocan este sentimiento, según expertos de prestigiosas universidades, pueden ser variadas. Investigadores de reconocidas instituciones académicas, como Johns Hopkins, Berkeley Haas, Columbia y Harvard, hicieron estudios para determinarlas.

Silvia Montiglio, de la Universidad Johns Hopkins, compartió sus hallazgos acerca de cómo estos sentimientos y emociones pueden originarse a partir de diferentes situaciones. Algunas de las posibles razones incluyen:

  1. Sentirse moralmente superior a los demás.
  2. Experimentar un sentido de injusticia.
  3. Sentir envidia hacia otras personas.
  4. Creer que ciertas personas merecen las desgracias que les ocurren.

Este fascinante estudio ayuda a entender mejor las raíces de nuestras emociones y cómo podemos manejarlas de manera más efectiva. Asimismo, en la actualidad, el mercado laboral es más competitivo que nunca, lo que incrementó la schadenfreude, según aseguran los mismos expertos. La creciente competencia generó un aumento en este sentimiento, lo que refleja la satisfacción por el infortunio ajeno.

Durante la pandemia del COVID, este sentimiento o emoción se intensificó notablemente. Fueron muchos quienes se sintieron aliviados al ver que aquellos que se negaban a vacunarse enfrentaron las consecuencias de contagiarse la enfermedad.

Un psicólogo de la Universidad de Columbia, Colin Leach, afirma que la schadenfreude es más intensa cuando se siente por alguien que no es de nuestro agrado. 

Las redes sociales contribuyen a profundizar el problema

Las redes sociales son un reflejo de nuestros sentimientos y pueden desencadenar emociones diversas. El anonimato que ofrecen puede dar lugar a comparaciones, provocando celos y envidias que alimentan la schadenfreude. Además, los políticos no se quedan atrás, utilizando estas plataformas para denigrar a sus oponentes, lo que también contribuye a su propagación. A su vez, los memes también alimentan la schadenfreude, ya que se burlan de ciertos personajes y exacerban sus problemas.

Los expertos sugieren que la schadenfreude puede estar contribuyendo a un aumento de la crueldad en nuestra sociedad. En el pasado, el filósofo Arthur Schopenhauer señaló que “la schadenfreude es un síntoma inequívoco de maldad en el corazón”.

Una poderosa solución podría radicar en empatizar con la persona afectada, un sentimiento que lamentablemente se desvanece en nuestra sociedad. La schadenfreude es una actitud que debemos enfrentar y tratar de erradicar para promover una cultura más compasiva y empática.

Fuente Schadenfreude: cómo se explica que nos alegremos ante la desgracia ajena (y por qué no siempre es malo) ¿Los humanos somos cada vez más crueles? La respuesta puede ser "sí"
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