Los árboles podrían albergar menos carbono
Es lógico pensar que, si un árbol realiza la fotosíntesis, también está creciendo. Pero no siempre es así. Lo desvela un trabajo de la Escuela del Clima de Columbia (Estados Unidos). Se publicó en ‘Science Advances’. Descubrió que, aunque realizan la fotosíntesis hasta bien entrado el año, el crecimiento se detiene a mediados del verano. Los árboles podrían albergar menos carbono de lo que se cree.
De esto depende gran parte del almacenamiento de carbono a largo plazo que proporcionan los bosques. De que los árboles conviertan el carbono que absorben mediante la fotosíntesis en madera nueva. Se cree que el aumento de los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera potenciará la fotosíntesis y estimulará el crecimiento de los árboles. Y que almacenarán parte de ese carbono que contribuye al calentamiento global a largo plazo en la madera.

CO2 repartido
Pero no sería así. Parte del carbono absorbido puede utilizarse para producir follaje o en procesos metabólicos de corta duración, en lugar de almacenarse a largo plazo. Esto reduce la cantidad de carbono almacenado en los bosques en comparación con las expectativas previas. Este hallazgo tiene implicaciones climáticas.
Durante la fotosíntesis, las plantas absorben CO2 del aire. Utilizan la luz solar para convertir el CO2 y el agua en azúcares. El oxígeno se libera a la atmósfera, mientras que el carbono permanece en la planta. Parte de ese carbono se incorpora a la biomasa leñosa del tronco, las ramas y las raíces. El resto se distribuye en el follaje y los frutos. Y se almacena temporalmente como almidón.
En los sitios de California, los robles crecieron de diciembre a abril. Pero el crecimiento se ralentizó a mediados del verano y cesó en agosto, incluso cuando la fotosíntesis continuó. Alrededor del 26 por ciento de la absorción anual de carbono de esos árboles ocurrió después de que el crecimiento cesó.

Fotosíntesis quieta
Cuando el agua escasea, los árboles pierden la presión interna del agua que necesitan para crecer. «En cuanto se dan las condiciones secas y calurosas, la actividad de crecimiento se detiene casi instantáneamente. La fotosíntesis parece continuar a un ritmo ligeramente menor», recalcan. Los árboles podrían albergar menos carbono de lo pensado. Por supuesto, no es una buena noticia. La disociación entre la fotosíntesis y el crecimiento es mayor en los años de mayor variabilidad climática local. Se prevé que este patrón se vuelva más común a medida que cambie el clima.