Los animales que evolucionan rápido
Para adaptarse a la ciudad
Es indispensable para su supervivencia. Las ciudad le ganan terreno a la naturaleza. ¿Cómo sobrevivir? Los animales que evolucionan rápido se adaptan a la urbe. Así son capaces de obtener una mayor disponibilidad de alimento y de una menor presencia de depredadores. Esto significa que las ciudades —que a primera vista parecen un entorno hostil para la fauna silvestre— pueden, en realidad, propiciar el florecimiento de algunas especies.

Ejemplos urbanos
Los zorros rojos británicos son un ejemplo bien documentado. Las poblaciones urbanas suelen presentar tasas de reproducción más elevadas que sus congéneres rurales. Esto es gracias a la disponibilidad de alimento en las ciudades. En EE.UU., los mapaches urbanos —apodados cariñosamente «pandas de la basura»— están experimentando cambios físicos. Muestran signos tempranos de domesticación. Desarrollan hocicos más cortos y son menos agresivos ante la presencia humana.
Mientras tanto, en Dinamarca, la liebre urbana realiza incursiones tentativas en la vida de la ciudad. Se está adaptando a la presencia humana. Los animales de zonas urbanas están expuestos a temperaturas más elevadas y a mayores niveles de contaminación. Pero muestran una resiliencia «significativamente mayor» ante condiciones estresantes.
La capacidad de un animal para modificar su comportamiento en respuesta a un entorno cambiante puede marcar una diferencia crucial. Es el primer paso hacia cambios más profundos. En Illinois, se ha observado con mayor frecuencia a armadillos cerca de las carreteras principales. Dichas vías ayudan a los animales a termorregularse. El asfalto absorbe el calor de la luz solar y retiene energía térmica. Durante los inviernos de la región —cuando las temperaturas pueden descender hasta los -34 °C—, los armadillos pueden beneficiarse del calor que emiten las carreteras.
Este es el tipo de cambio conductual que, con el tiempo, podría darle a un animal como el armadillo el margen necesario para evolucionar en respuesta a las carreteras que ahora atraviesan su hábitat.

Otros ejemplos
Muchas aves han modificado sus cantos para lograr que se oigan por encima del ruido del tráfico. Numerosos estudios han demostrado que las aves ajustan activamente la frecuencia, el volumen y el ritmo de sus cantos en respuesta a los niveles de ruido.
Los animales que evolucionan rápido incluyen también los que son influidos por conductas humanas. En algunos lugares ha aumentado el número de elefantes que nacen sin colmillos. Esto se debe a que los cazadores furtivos tienden a matar a los ejemplares que los poseen. Aquellos que carecen de ellos sobreviven y transmiten sus genes, incluida la característica de la ausencia de colmillos. No tener colmillos se convierte en una ventaja evolutiva.