Guy Fawkes y el origen de la máscara de Anonymous

El día que quisieron volar el Parlamento inglés

“Remember, remember, the fifth of november” (recuerda, recuerda, el 5 de noviembre). Es una frase que tal vez te suene conocida. Pertenece a la película V de Vendetta, basada en comic distópico de 1980. Y tal vez recuerdes la máscara del personaje, los bigotes, el sombrero. Pues bien: la persona que inspiró esa imagen y el recuerdo de esa fecha es Guy Fawkes. Es la fecha en que se quema su efigie en pueblos y ciudades de Gran Bretaña. La efigie del hombre que quiso volar el Parlamento inglés usando pólvora.

La imagen de Guy Fawkes ha obtenido una fama mundial al ser adoptada como emblema por movimientos de protesta como Anonymous y Occupy.
El anónimo que cambió la historia

A finales de octubre de 1605, un noble inglés, lord Mounteagle, recibió una misteriosa y anónima carta. En ella se le advertía de que su vida correría peligro si asistía a la apertura del Parlamento inglés, en Londres, unos cuantos días más tarde, el 5 de noviembre. Mounteagle alertó al gobierno. El 4 de noviembre el conde de Suffolk llevó a cabo un registro de la sede del Parlamento y sus inmediaciones. Les llamó la atención un almacén a pie de calle, alquilado por un particular.

Frente al almacén hallaron a un hombre alto y con barba, tocado con un sombrero de ala ancha vestido con capa, botas y espuelas. Inspeccionaron el lugar. Hallaron 36 barriles de pólvora ocultados tras la leña. Además, al registrar al supuesto vigilante vieron que llevaba consigo fósforos, esto es, detonadores.

Los conspiradores de 1605 en un grabado publicado en 1794. Los tres primeros desde la derecha son Thomas Winter, Robert Catesby y Guy Fawkes.
Los católicos y la conspiración de la pólvora

Era la llamada Conspiración de la Pólvora, un plan que pretendía hacer saltar por los aires a los miembros de ambas Cámaras del Parlamento, al propio rey y a la mayor parte de la familia real y altos oficiales del Estado. Así lo confesó Guy Fawkes, el hombre de la capa. No actuó en solitario, sino junto a otros doce hombres. Todos católicos.

La tensión entre protestantes y católicos había derivado en ese intento de atentado. 50 años antes, Isabel I había impuesto severas prohibiciones a los ritos católicos. Ella era protestante y el catolicismo se convirtió en una minoría hostigada. Su hijo, Jacobo I, no disminuyó demasiado la presión ejercida sobre ellos.

Se ha especulado mucho sobre la identidad del autor de la carta anónima.
Robert Catesby, el verdadero instigador

Robert Catesby, hijo de una noble familia católica del centro de Inglaterra, fue el verdadero organizador. Se valía de su carisma para tratar de convencer de que sólo una violencia extrema y espectacular pondría fin a las persecuciones sufridas por los católicos ingleses. La idea de usar la pólvora se le ocurrió en 1603, y a principios de 1604 comenzó a reclutar a sus secuaces. ¿El plan? Volar el Parlamento y al rey Jacobo I con la esperanza de restaurar el gobierno católico.

Uno de ellos fue Guy Fawkes, un experto en explosivos. Alquilaron un almacén en el sótano del palacio de Westminster. La pólvora se transportó directamente hasta allí, donde, bajo la experta supervisión de Fawkes, debía causar el mayor daño posible. Un estudio realizado en 2003 por el Centro de Estudios sobre Explosivos de la Universidad de Aberystwith, en Gales, calculó que si Fawkes hubiese podido prender los barriles de pólvora habría provocado una destrucción total en un radio de 35 metros, de muros y tejados a 90 metros y de ventanas a 800.

Desde hace siglos se celebra en las ciudades y pueblos de Gran Bretaña, cada 5 de noviembre, una fiesta con hogueras, fuegos artificiales y desfiles, en la que se quema una efigie de Guy Fawkes.
“Remember, remember, the fifth of november”

No se sabe quién envió la carta anónima que evitó el desastre. Guy Fawkes confesó bajo tortura. Sus cómplices fueron ajusticiados y se consideró un milagro el descubrimiento de la pólvora antes del atentado. Desde 1606, por decisión del Parlamento inglés, todas las parroquias de Inglaterra debían organizar un sermón cada 5 de noviembre para dar las gracias a Dios por haberlos salvado del complot católico.

Con el paso del tiempo, la celebración se convirtió en el Día de Guy Fawkes, también llamado la Noche de las Hogueras. Cada 5 de noviembre se rememoran los acontecimientos con fuegos artificiales (que representan la pólvora) y hogueras, y en ellas arden figuras de paja de Guy Fawkes, conocidas como Guys. A pesar de que no fue el líder de la conspiración, Fawkes se convirtió en su rostro, adquiriendo así fama eterna.

Fuente El atentado de Guy Fawkes contra el Parlamento de Londres en 1605
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