Las ratas gigantes de Canarias

Habitaron las islas desde el Pleistoceno hasta aproximadamente el siglo IV a.C. Eran enormes en comparación con su pariente más cercano, la rata de la hierba africana. Pero redujeron el tamaño de sus cerebros y las regiones sensoriales debido al aislamiento. Las ratas gigantes de Canarias tuvieron un rápido cambio evolutivo.

‘Canariomys’, la rata gigante de Tenerife, pesaba aproximadamente 1,4 kilos. Era 14 veces más grande que sus parientes continentales más cercanos. Un estudio de la revista ‘Journal of Mammalian Evolution’, exploró la morfología cerebral de la especie.

Las ratas gigantes de Canarias evolucionaron en base a la ausencia de amenazas.
Las ratas gigantes de Canarias evolucionaron en base a la ausencia de amenazas.

Cerebro empequeñecido

Querían saber cómo habían evolucionado el cerebro y los sentidos de estos animales. Usaron imágenes en 3D obtenidas mediante técnicas de rayos X (tomografía computarizada) que permiten estudiar los ejemplares sin dañarlos. Se confrmó que se originaron a partir de pequeñas poblaciones fundadoras de la rata de la hierba africana ‘Arvicanthis niloticus’. Habrían llegado pasivamente a Canarias desde el continente cercano hace unos 650.000 años.

Una vez establecidos, estos roedores evolucionaron hacia animales robustos, principalmente terrestres. Tenían esqueletos fuertes y una combinación de adaptaciones para excavar y trepar a los árboles. Probablemente fue cazado por las primeras comunidades humanas.

Su mayor tamaño pudo haber desempeñado un papel importante a la hora de evitar a los depredadores aviares, cuyas presas preferidas pesaban menos de 250 gramos. Pero sus cerebros se hicieron más pequeños que los de sus antepasados. ‘Canariomys’ quizá no necesitaba detectar la presencia de aves depredadoras mediante el olfato. Esto condujo a una reducción del tamaño de los bulbos olfatorios.

Está comprobado que sus cerebros se redujeron por falta de estímulo.
Está comprobado que sus cerebros se redujeron por falta de estímulo.

Perdiendo habilidades

No eran animales rápidos debido a que no tenían depredadores naturales. Pero la llegada de los seres humanos a las islas cambió esto. «El cerebro es metabólicamente costoso de mantener. Por tanto, cuando una función no se utiliza, la estructura cerebral responsable de dicha función disminuye de tamaño», explican. Quiere decir que las ratas gigantes de Canarias perdieron ciertas habilidades ya que no tenían amenazas.

El estudio busca comprender cómo los entornos insulares modelan la evolución del cerebro. Y cómo ayudan a aclarar mecanismos evolutivos fundamentales e informar estrategias de conservación para las especies insulares actuales. Se enfrentan al cambio climático y a la pérdida de hábitat.

Fuente The brain endocast of the Canary Islands giant rats (Canariomys, Muridae, Rodentia): paleobiological and evolutionary implications
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