El hallazgo de una segunda esfinge
Lo asegura un equipo de investigadores italianos liderado por el ingeniero radarista Filippo Biondi. Sería posibe que estemos ante el hallazgo de una segunda esfinge bajo las pirámides de Giza. Se plantea la hipótesis de una megastructura subterránea de enormes dimensiones. Esto reactiva el interés mundial en los secretos aún no revelados del principal conjunto arqueológico de Egipto.
Si se confirma el hallazgo de una segunda esfinge y una red de túneles bajo Guiza, esto abre grandes posibilidades. El sitio ocultaría una megaestructura hasta ahora desconocida. Transformaría la interpretación histórica y arquitectónica del complejo. Las conclusiones del equipo de Biondi se basan en el estudio de imágenes satelitales y en exploraciones con radar terrestre. En sus investigaciones, detectaron un montículo claramente sobresaliente. Tiene una altura de 33 metros y está próximo a la Gran Esfinge.

Correlación geométrica
Esta formación contrasta con la escultura visible, situada en una depresión. El nuevo montículo se distingue al ras de la superficie. Apunta a la posible presencia de una gran estructura cubierta solo por arena endurecida.
La correlación geométrica exacta hallada entre las pirámides, la Gran Esfinge y el nuevo montículo constituye lo que describe como “un puzzle críptico digno de una película de Indiana Jones”. Se rastreó el subsuelo bajo la Esfinge, las pirámides y los corredores que enlazan estos monumentos. Los resultados preliminares indican la existencia de varios “pozos verticales y pasadizos horizontales”.
La idea de una segunda Esfinge no es nueva. El egiptólogo Bassam El Shammaa planteó hace más de diez años que antiguos relatos mencionaban la desaparición de una estatua gemela tras un rayo. En 2021, el funcionario egipcio Reda Abdel Halim comunicó el hallazgo de una figura similar a la Esfinge. Tiene una altura de 75 metros y una cabeza de 20 metros.

Desconfianza
Sin embargo, las autoridades egipcias mantienen su rechazo. Señalan que las excavaciones no han aportado evidencia de ningún otro monumento bajo Guiza. Descartan por ahora esa hipótesis por ausencia de pruebas arqueológicas directas.
El grupo de Biondi destaca que se requiere la aprobación formal de Egipto para iniciar cualquier excavación en el área señalada. El equipo continúa con el procesamiento y análisis de datos. Crece la curiosidad internacional por los resultados de una posible futura intervención. Resta por verse si las autoridades egipcias permitirán una búsqueda exhaustiva bajo la arena de Guiza. Podría esclarecer si en verdad yace allí una segunda Esfinge y una estructura subterránea aún no documentada.