La primera infección bacteriana en dinosaurios
Un equipo de la UNED encontró algo insólito en un fósil de Morella (Castellón). Es la primera infección bacteriana en dinosaurios documentada hasta ahora. La revista Royal Society Open Science publicó el hallazgo.
Los investigadores identificaron el fósil como una tibia derecha de más de un metro. Perteneció a un Iguanodon bernissartensis. Apareció en el yacimiento de Mas de la Parreta, dentro de la Formación Arcillas de Morella. Una empresa de extracción de arcillas lo descubrió durante un control paleontológico rutinario.

Diagnóstico por imágenes
El hueso presentaba un abultamiento extraño en su parte media. La superficie estaba lisa y engrosada, sin fracturas visibles. El equipo llevó la tibia al Hospital General Universitario de Castellón. Allí le hicieron una tomografía axial computarizada. Generaron reconstrucciones digitales en tres dimensiones para estudiar la lesión a fondo.
Los investigadores descartaron un callo de fractura. También descartaron un tumor. Ninguna de las dos opciones encajaba con las imágenes. La explicación más sólida apuntaba a otra causa: una infección de los tejidos blandos sobre el hueso. El organismo del animal reaccionó formando tejido óseo nuevo alrededor de la zona afectada.
Los rasgos de la lesión coinciden con una úlcera cutánea avanzada, probablemente causada por varias bacterias a la vez. Es similar a las úlceras tropicales que hoy afectan a los humanos. Nunca antes se había documentado este tipo de respuesta en un dinosaurio.

Herida dolorosa
El animal no murió de inmediato. La formación de hueso nuevo demuestra que sobrevivió el tiempo suficiente para desarrollar una respuesta inflamatoria prolongada. Los científicos creen que la herida le provocó dolor constante, inflamación, y probablemente le cambió la forma de caminar.
El yacimiento de Morella sigue dando sorpresas. Allí se han descrito especies exclusivas como Morelladon beltrani y Garumbatitan morellensis. También se guardan más de 8.000 piezas de dinosaurios a la espera de un gran museo, según el alcalde Bernabé Sangüesa. La primera infección bacteriana en dinosaurios documentada en Morella abre una ventana a un aspecto casi desconocido: cómo enfermaban estos animales y cómo luchaban por sobrevivir.