La reacción del cerebro al peligro

Los seres humanos tenemos reacciones muy diferentes ante el peligro. Hay quienes, ante el mínimo indicio de riesgo, salen corriendo. Otros permanecen inmóviles, bloqueados por el miedo. Algunos se enfrentan a su posible agresor. Resulta que no tiene que ver con el valor o la cobardía. La ciencia explica la reacción del cerebro al peligro.

La Universidad de Tulane publica un estudio publicado en The Journal of Neuroscience. Demuestra que estas reacciones no dependen de la voluntad, sino de un sofisticado mecanismo de control biológico. La amígdala central funciona como un centro de mando capaz de seleccionar la respuesta defensiva más adecuada. Hasta la fecha, la mayor parte de las investigaciones se habían limitado a estudiar el bloqueo o congelación del individuo. Pero el cerebro gestiona el miedo como un espectro continuo de acciones físicas.

La reacción del cerebro al peligro la explica la ciencia.
La reacción del cerebro al peligro la explica la ciencia.

Interruptor cerebral

Mediante el uso de modelos animales, los expertos observaron cómo los sujetos alternaban entre quedarse inmóviles, saltar para escapar o realizar movimientos rápidos de huida. La extinción del miedo no consiste en eliminar un recuerdo traumático, sino en recalibrar qué red de neuronas asume el mando. Esto abre posibilidades para tratar patologías complejas como el trastorno de estrés postraumático.

Hay dos poblaciones de neuronas en la amígdala central que funcionan como un interruptor de alta precisión. Las neuronas CRF activan las respuestas de máxima intensidad. Impulsan conductas de pánico, como los saltos desesperados por encontrar una salida ante una amenaza.

En el lado opuesto se encuentran las neuronas SOM, vinculadas a la somatostatina. Regulan estados defensivos de menor intensidad. Su activación promueve el bloqueo físico o movimientos más cautelosos. La interacción entre ambos grupos neuronales decide en milisegundos cuál será la reacción.

Las personas reaccionan de distinto modo, pero depende del cerebro.
Las personas reaccionan de distinto modo, pero depende del cerebro.

Intervención médica

Los científicos comprobaron que al manipular estos circuitos se podía transformar radicalmente la conducta del sujeto. «A nivel neuronal, la extinción se parece menos a borrar el miedo y más a darle una nueva forma», explican. Tiene implicaciones directas en el tratamiento de enfermedades psiquiátricas. El trastorno de estrés postraumático se manifiesta de forma muy diversa según la persona. Va desde una hipervigilancia constante hasta reacciones de pánico agudo. Podría deberse a disfunciones específicas dentro de los circuitos de la amígdala central.

Ahora hay señalan rutas biológicas críticas para futuras intervenciones médicas. La reacción del cerebro al peligro se tiene más clara ahora. Nos permite diseñar estrategias de extinción del miedo más efectivas. El objetivo final es ayudar a los pacientes a transitar desde estados de alta intensidad hacia respuestas más equilibradas y controladas.

Fuente Research Articles, Behavioral/Cognitive Corticotropin-releasing factor and somatostatin neurons in the central amygdala mediate dynamic defensive behaviors during fear extinction
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