Realidad virtual para tratar problemas psicológicos

spinnen_Pxgen_r_220xARatas para los fóbicos a estos roedores, asomarse desde una ventana de un séptimo piso para quien tiene miedo a las alturas, dirigirse a un auditorio con doscientas personas para quien tiene pánico a hablar en público… La tecnología acaba de dar un salto hacia el mundo de la psicología. En la terapia de realidad virtual el paciente se introduce en un mundo en tres dimensiones generado por un ordenador. Con esta tecnología el paciente deja de ser un espectador pasivo de imágenes y datos en la pantalla, y pasa a ser un agente activo que puede moverse e interactuar con un mundo tridimensional.

El usuario experimenta algo similar a estar inmerso en una película de cine en 3D en la que tiene que participar, como un actor más del reparto, pero en la consulta del psicólogo.  Mediante tecnología especialmente diseñada para este fin (cascos y guantes especiales, pantallas de proyección, etc) la persona a tratar recibe estímulos vía visual, auditiva, táctil e, incluso, olfativa, que provocan emociones, reacciones y pensamientos muy semejantes a los que se darían en una situación real, pero en un entorno controlado y con la presencia de un especialista.

Durante el tratamiento, se crea un entorno relacionado con el problema psicológico que sufre la persona. Por ejemplo, para alguien con pánico a hablar en público, se puede generar un entorno virtual con un auditorio formado por varias personas. El paciente habla ante ellos y aprende a manejar su ansiedad de forma gradual y progresiva. Primero se enfrentará a una concurrencia poco numerosa y, a medida que gane confianza, hablará ante más individuos.

Esta terapia virtual se emplea, sobre todo, para el tratamiento de las fobias tanto específicas (a las arañas, los espacios cerrados, las alturas, conducir, etc.) como sociales, agorafobia, ansiedad generalizada… Pero también ha mostrado su eficacia en situaciones tan complejas como los trastornos de la alimentación, las adicciones e, incluso, las disfunciones sexuales.

Pronto entrar en una consulta y cerrar los ojos, mirar al terapeuta u observar el techo mientras se está tumbado en el diván, serán cosas del pasado.

Fuente http://www.psicologiacientifica.com/cibe...
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