El ave desaparecida que volvió a Galápagos
Durante casi 200 años, el rascón de Galápagos estuvo desaparecida de la isla de Floreana. Estaba extinta en esta pequeña isla habitada del archipiélago ecuatoriano. Charles Darwin fue la última persona en registrar un avistamiento de uno en Floreana. El ave desaparecida que volvió a Galápagos no había dicho aún la última palabra. Este año, tras la eliminación de ratas y gatos salvajes de Floreana, el ave sorprendió a los conservacionistas con su sorpresiva reaparición en la isla.
Cómo regresó el ave perdida es un misterio. Otras aves amenazadas también se han recuperado. Algunas incluso cantan nuevas melodías nunca antes escuchadas en la isla. Este cambio revela nueva información sobre cómo un entorno más seguro, casi libre de depredadores, puede permitir que los animales experimenten e innoven. «El rascón de Galápagos era algo que no me esperaba para nada», coincide Paula Castaño. Es veterinaria de vida silvestre que trabaja para Island Conservation. «Simplemente apareció».

Emocionante hallazgo
Ahora es muy común encontrarlos simplemente paseando por la isla. Es parte de lo que los científicos describen como un extraordinario regreso a la vida en Floreana. Se eliminaron los depredadores invasores que habían causado estragos en las especies nativas. «Se trata de una explosión instantánea de estas especies, que hasta el año pasado se consideraban muy raras», afirman.
En 2025, los conteos de aves revelaron algo sobre varias especies que antes eran raras. Palomas de Galápagos, las lagartijas de lava, los gecos y el cuclillo de pico oscuro. Ahora aparecían con mayor frecuencia. Pero el hallazgo más emocionante fue el redescubrimiento del rascón de Galápagos. «Esta ave no se había registrado en Floreana durante siglos. La única prueba histórica de su presencia fue un espécimen recolectado por el propio Darwin».

Evolución en acción
El plan es reintroducir 12 especies que ya existían en Floreana cuando Darwin la visitó, pero que se han extinguido localmente. Entre ellas, tortugas gigantes. Esto se suma a historias de recuperación similares observadas en otras partes del archipiélago, como la isla Pinzón. La tortuga gigante estuvo al borde de la extinción debido a la depredación de las crías por parte de las ratas. Ahora están creciendo en número ya que las crías sobreviven.
Las islas acabaron influyendo enormemente en el legado más importante de Darwin: su teoría sobre la evolución de las especies. Las aves que registró, más de una decena de especies de pinzones, se conocen como pinzones de Darwin. «Las islas Galápagos son un hermoso ejemplo clásico de la evolución en acción», afirman. El ave desaparecida que volvió a Galápagos es parte de ese espectacular proceso.