Conoce la isla de komodo, tan maravillosa como estremecedora

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En el corazón de Indonesia se encuentra un paraíso natural plagado de volcanes con una diversidad en fauna salvaje única, la pequeña isla de Komodo, un reducto de la prehistoria que alberga los reptiles más grandes del planeta, los Dragones de Komodo. Imponentes bestias de lengua bífida amarilla y piel como una cota de malla medieval. Considerados descendientes de los dinosaurios, los más corpulentos pueden llegar a alcanzar una longitud de tres metros y un peso de 250 kilos.

Al principio se creyó que los dragones reverenciados como un tesoro nacional, estaban extinguiéndose puesto que no se veían ejemplares jóvenes por la isla, pero los científicos descubrieron que los pequeños ora (su nombre local) pasan los primeros años de su vida subidos a los árboles, esperando a alcanzar mayor tamaño para poder defenderse del canibalismo de su propia especie.

Oyen y ven bastante mal y se mueven con gran torpeza, pero su sentido del olfato es extraordinario y son capaces de lanzarse a más de veinte kilómetros por hora en el momento de un ataque sorpresa. Una docena de víctimas a lo largo de casi un siglo les otorgó la reputación de temidos devoradores de hombres.

komodo-angelaLa anécdota más repetida es la del barón suizo Rudolph von Reding, que llegó a la isla en 1974 con un grupo de expedicionarios. Según algunos, quiso tomarse un descanso en solitario, otros cuentan que iba herido. El caso es que, cuando volvieron a buscarle, no encontraron más que las gafas, el sombrero, un zapato o bien la cámara de fotos, variando los objetos según la versión. La cruz que levantaron en su memoria incita a mantenerse alerta. En vista de los hechos actualmente nadie es admitido en el parque nacional sin su pertinente escolta.

Aunque a la isla de Komodo no le faltan apetecibles playas de prístinas aguas y arena blanquísima, no es recomendable echarse para tomar el sol, ya que los famosos saurios tienen fama de abalanzarse sobre cualquier cuerpo en reposo que consideren una presa fácil

fondos-marinos-corales-1280A pesar de su irrefutable magnetismo, el dragón de Komodo (Varanus Komodoensis) no es la única razón por la que este exótico y lejano rincón del planeta es considerado una de las siete maravillas naturales del mundo. Indonesia es la única región ecuatorial del mundo con intercambio de fauna y flora marinas. Debido al choque de las placas tectónicas euroasiática e indoaustraliana bajo sus mares, se entremezclan las aguas de dos océanos, el indico y el pacífico generando un hábitat excepcional. Casi más modalidades de coral que días tiene el año, setenta especies de esponjas, y más de mil tipos de peces aleteando entre manglares y nutrientes algas, lo confirman como uno de los fondos marinos de más rica biodiversidad del planeta, con profundidades comprendidas entre los treinta y los doscientos metros. La zona forma parte de una ruta de migración de cetáceos, así que también abundan los delfines, rayas, tiburones, tortugas verdes y ballenas.

 

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