El extraordinario zoológico de Moctezuma
Antigua Tenochtitlan
Estaba en el corazón de la antigua ciudad de Tenochtitlan, la capital de los mexicas. Había un espacio único donde vivían en cautiverio una gran variedad de animales procedentes de todo el imperio prehispánico. Estaba ubicado en el hogar del emperador Moctezuma II, en una parte de lo que hoy es el centro de Ciudad de México. Era cuidado al detalle por cientos de hombres. Ahora sabemos más del extraordinario zoológico de Moctezuma.
Desde hace 500 años existen relatos que daban cuenta de lo asombroso que resultaba este lugar. Tenía una función más especial que el simple entretenimiento de Moctezuma II, sus sacerdotes y señores. «Los animales les permitía entender el mundo. Eran parte de mitos de creación. Algunos de esos mitos explicaban la creación misma de esos animales». Lo el arqueólogo mexicano Israel Elizalde Mendez.

Significado y simbolismo
Estos animales, explica, al mismo tiempo les proveían de poder, fuerza y valentía. «Si vemos algunas de las fuentes, les atribuían poderes mágicos en ese sentido». Para los mexicas los animales eran una parte importante de cómo entendían el mundo presente, pasado y el más allá. El vivario contaba con una decena de estanques de piedra volcánica, con agua dulce o salada, en la que habitaba una variedad de peces y aves acuáticas. En distintos encierros se podían encontrar desde ranas y serpientes hasta jaguares, lobos y pumas.
Incluso había jaulas enormes con águilas reales, águilas arpías, guacamayas o quetzales. Las traían desde otros lugares del imperio. Hernán Cortés escribió a los reyes de España sobre el extraordinario zoológico de Moctezuma.
«Tenía todos los linajes de aves de agua que en estas partes se hallan, que son muchos y diversos. Para las aves que se crían en la mar, eran los estanques de agua salada. Para los de ríos, lagunas de agua dulce», relató en esa época. El mapa de Núremberg es el material cartográfico más antiguo sobre Tenochtitlan (1524). Muestra este sitio de cuidado de animales en un cuadrante, con aves, mamíferos y sus cuidadores.

Enigma en la ciudad
Los mexicas tuvieron en su capital fauna de todos los rincones de su vasto imperio. Se extendía de costa a costa entre el Golfo y el Pacífico. Iba desde el centro de lo que hoy es México hasta la región fronteriza con Guatemala.
Menos de un año después de la carta de Cortés, el español y sus hombres arrasaron con gran parte de la ciudad de Tenochtitlan en su objetivo de conquistar el imperio. Los restos que pudieran haber quedado de las casas de Moctezuma II donde se ubicaba el vivario y el aviario cercano podrían seguir ahí. Pero es un enigma en tanto que es muy difícil que los arqueólogos puedan excavar debajo de monumentos históricos actuales.