El nuevo telescopio de defensa planetaria
Teruel tendrá un papel fundamental en la vigilancia y seguimiento del espacio a nivel mundial. Esto será gracias a la puesta en marcha del nuevo telescopio de defensa planetaria. Estará en el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (Cefca). Se le bautizó como el T150. Detectará y caracterizará asteroides peligrosos y estudiará la basura espacial.

Clase mundial
Los objetivos de este telescopio, actualmente en licitación y que se espera que inicie sus operaciones científicas en 2029, son diversos. Por un lado, la defensa natural, que no está relacionada con la militar, sino con la vigilancia y seguimientos de objetos del entorno de nuestro sistema solar. En particular aquellos que se acercan a la Tierra, para anticipar y estar preparados ante eventuales riesgos. Por otro, permitirá hacer un estudio de lo que se conoce como residuos espaciales.
El nuevo telescopio de defensa planetaria contará con una apertura de metro y medio con un «enorme» campo de visión. Esto lo convierte en un instrumento «de clase mundial» para detectar y caracterizar asteroides. Y, en algunos casos, hacer un seguimiento de aquellos que pudieran ser peligrosos para el planeta.
Va a ser un telescopio enormemente voraz observando el cielo. Está diseñado para observar toda la bóveda celeste cada pocos días. El contexto de defensa planetaria se refiere simplemente a realizar un muestreo, un sondeo, un cartografiado de objetos, principalmente asteroides, que pueden tener órbitas cercanas a la Tierra. Es posible que alguna de estas informaciones también sea relevante desde el punto de vista de la defensa militar.

Peligros potenciales
Pero su importancia radica en la posibilidad de detectar un asteroide potencialmente peligroso «con la mayor antelación posible». Tanto a una hipotética colisión con la Tierra como con un satélite que orbite en el espacio.
Este telescopio está muestreando, observando el cielo completamente cada pocos días. Buscará esos objetos que se mueven, estos asteroides para, en caso de necesidad, caracterizar las órbitas. En lo relativo a la denominada como ‘basura espacial’, estos restos sí que tienen un origen humano. Se trata de residuos de antiguos satélites o pequeñas herramientas que se han averiado o extraviado por la órbita terrestre.