Los reactores nucleares en la luna
La NASA quiere construir reactores nucleares en la Luna para garantizar un suministro eléctrico confiable en sus futuras misiones. Lo confirmó Carlos García-Galán, director del programa de la base lunar de la agencia, en una entrevista.
«Nuestro objetivo es generar decenas de kilovatios de potencia, y los reactores nucleares en la superficie son la mejor opción. Por ello, experimentaremos con algunas de estas tecnologías y, con el tiempo, desarrollaremos esa capacidad», explicó García-Galán. La energía solar, aunque disponible, no basta en las regiones lunares con grandes zonas de sombra permanente, donde los paneles solares apenas reciben luz.

Sistemas sencillos
Por eso, dijo el funcionario, la energía nuclear es el paso siguiente. Los reactores nucleares en la luna empezarán como sistemas sencillos: unidades de calentamiento por radioisótopos en las primeras instalaciones, pensadas sobre todo para sobrevivir a la noche lunar, que dura casi 15 días terrestres seguidos. «Por ello, la energía nuclear es el siguiente paso, y comenzaremos con sistemas sencillos», añadió García-Galán.
Durante esas largas noches, sin luz solar directa, los equipos científicos y los sistemas de soporte vital necesitan una fuente de energía constante para seguir funcionando. La NASA planea experimentar primero con estas tecnologías más simples y, con el tiempo, avanzar hacia capacidades mayores. El plan se enmarca en el proyecto de base lunar permanente que la agencia anunció en marzo, pensado en tres fases.

Infraestructura
La primera fase contempla el despliegue de sistemas de transporte hasta la Luna y la instalación de infraestructura básica de energía, ciencia y comunicaciones. La segunda busca levantar infraestructura habitable y sistemas logísticos similares a los terrestres, incorporando avances de otras agencias espaciales internacionales que colaboran con la NASA. La tercera, la más ambiciosa de las tres, apunta a una presencia humana permanente en el satélite.
Cada fase depende de la anterior, y la energía es el hilo conductor de todas. Los reactores nucleares en la luna serán, según la NASA, una pieza clave de esa última etapa: sin una fuente de energía estable y constante, ninguna base permanente podría sostenerse durante las largas noches lunares, cuando ni los paneles solares ni las reservas de batería bastarían por sí solos.