La increíble recuperación en solo un año de un hombre que recibió un trasplante de cara

El pasado 6 de enero, Cameron Underwood pasó por el quirófano en una operación de 25 horas en el NYU Langone Health para reemplazar la parte inferior de su cara, recibiendo tejido, huesos y dientes de otra persona.

Ahora, casi un año después, el paciente de 26 años se ha curado de forma sorprendente, y se encuentra con un excelente estado de salud. Al igual que el resto de trasplantados, deberá tomar medicamentos durante toda su vida, pero su equipo médico especialista se siente muy motivado con la buena aceptación del trasplante.

“Estamos encantados con que Cameron esté respondiendo tan bien al trasplante”, afirma el doctor Bruce Gelb, uno de los cirujanos que participaron en la operación. “Nuestro equipo ha establecido un protocolo de éxito, novedoso, ha creado conciencia entre trasplantados y un régimen de supresión inmunológica que creemos que proporciona los mejores resultados para nuestros pacientes porque el riesgo de rechazo y toxicidad se minimiza en gran medida”.

La lesión en la cara de Cameron fue debido a un disparo que recibió en junio de 2016. Poco después, el estadounidense se sometió a una serie de cirugías reconstrutivas, pero a pesar de los esfuerzos de los cirujanos plásticos, su cara quedó gravemente deformada. Pero un golpe de suerte hizo que solo seis meses después de unirse a la lista de espera, en julio de 2017, encontrara un donante.

El rostro fue donado por William Fisher, un joven de 23 años que vivía en Manhattan y estudiaba en la Universidad Johns Hopkins. Cameron recibió los huesos de la mandíbula superior e inferior, 32 dientes, el paladar, el suelo de la boca, los párpados inferiores, las mejillas y la nariz.

Los médicos tuvieron que planificar de forma apresurada la operación, y tuvieron la ayuda de guías tridimensionales modeladas en cirugía y guías de corte personalizadas en 3D. Durante el procedimiento, el equipo necesito de sistemas de navegación con herramientas asistidas para lograr una alineación perfecta entre huesos de paciente y donante, así como colocar correctamente las placas y los tornillos.

Las semanas siguientes al procedimiento fueron duras, pero Cameron sorprendió al equipo de profesionales recibiendo el alta el 16 de febrero. Después de más de un mes de rehabilitación física y terapia de logopedia, Cameron y sus familiares regresaron a su hogar, en Yuba, California. Actualmente, Cameron viaja una vez al mes a Nueva York para realizar un seguimiento con sus médicos.

Curiosidades relacionadas