La basura espacial: el primer proyecto de limpieza

No, no solamente aquí, en tierra firme (y los mares) acumulamos desechos. Nuestra capacidad contaminante se expande hacia el espacio exterior. Orbitando nuestro planeta, miles de satélites obsoletos y considerados desechos espaciales chocan entre sí. Originando más y más desechos en órbita. No solo hay que limpiar nuestros océanos y nuestro aire. También hay que sacar la basura espacial.

Los desechos espaciales se fragmentan y multiplican.
Pasando la escoba en el espacio

ClearSpace-1, será la primera misión espacial con el objetivo de sacar fuera de órbita la basura espacial. La misión está programada para el año 2025. Será fruto de un contrato de servicio con un consorcio comercial liderado por ClearSpace . Contribuirá a establecer un nuevo mercado para los servicios en órbita y la eliminación de desechos espaciales. Una vez finalizado el procedimiento de licitación, el consorcio liderado por la empresa (con sede en Suiza) será invitado a presentar su propuesta definitiva antes de que el proyecto se ejecute en marzo de 2020.

“Este es el momento apropiado para una misión así». Lo señala Luc Piguet, fundador y CEO de ClearSpace. «El problema de la basura espacial es más acuciante que nunca. Tenemos casi 2.000 satélites operativos en el espacio. Y más de 3.000 fuera de servicio. “Y, en los próximos años habrán múltiples megaconstelaciones formadas por cientos o incluso miles de satélites en órbita baja terrestre. Proporcionarán telecomunicaciones y servicios de vigilancia de gran cobertura y baja latencia. Necesitamos retirar los satélites fallidos de esta región con tanto tráfico”, añade Piguet.

Ahora, se llevará a cabo la primera misión para eliminar la basura espacial.
Ahora, se llevará a cabo la primera misión para eliminar la basura espacial.
Colisiones y más basura

Con el respaldo del nuevo programa Seguridad Espacial de la Agencia Espacial Europea, el objetivo es contribuir activamente a la limpieza del espacio. Al mismo tiempo, demostrar la viabilidad de las tecnologías necesarias para la eliminación de la basura espacial. Durante la Space19+, el Consejo Ministerial de la ESA que tuvo lugar en Sevilla a finales de noviembre, se firmó un acuerdo para eso. “Basta imaginar lo peligroso que sería navegar en alta mar si todos los barcos perdidos en la historia aún estuvieran flotando en el agua”, explica Jan Wörner, director general de la ESA. “Esa es la situación actual en órbita, y no podemos dejar que continúe así» continúa.

Por su parte, Luisa Innocenti, responsable de la iniciativa Espacio Limpio de la ESA declara que “aunque mañana se detuvieran todos los lanzamientos al espacio, las proyecciones muestran que la población total de desechos orbitales seguirá creciendo. Las colisiones entre objetos generan nuevos desechos mediante un efecto en cascada. Necesitamos desarrollar tecnologías que eviten la creación de nuevos desechos. Y que permitan retirar los ya existentes”.

“Estudios de la NASA y la ESA muestran que la única manera de estabilizar el entorno orbital es eliminando activamente los residuos de gran tamaño. Esta nueva misión, implementada por un equipo de la ESA, permitirá demostrar estas tecnologías y constituirá un hito histórico mundial» comenta Innocenti.

Sí que nuestro planeta requiere una limpieza, por dentro y por fuera.
El primer objetivo

La misión ClearSpace-1 tendrá como primer objetivo la etapa superior Vespa -Adaptador de la Carga Útil Secundaria de Vega-, abandonada en una órbita de entre 800 y 660 kilómetros de altitud tras el segundo vuelo de Vega en 2013.

Con una masa de 100 kilogramos, Vespa tiene un tamaño similar al de un satélite pequeño. Mientras que su forma simple y de robusta construcción, hacen que sea un primer candidato ideal. Luego hará capturas mayores y más difíciles y capturas multiobjeto.

El satélite “cazador” ClearSpace-1 se lanzará a una órbita inferior de 500 kilometros de altitud. Hará una serie de ensayos críticos y de puesta en servicio antes de ascender a la órbita final. Allí capturará el objeto empleando cuatro brazos robóticos bajo la supervisión de la ESA. Después, tanto el satélite de captura como Vespa se desorbitarán para que se desintegren en la atmósfera. Si todo sale según lo planeado, pronto asistiremos a la primera misión de limpieza espacial fruto de la cooperación internacional.

Un ejemplo del que no estaría mal tomar ejemplo aquí, en tierra firme.

Fuente La ESA da luz verde a la primera brigada de limpieza espacial
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