Científicos norteamericanos cultivan penes en el laboratorio

Investigadores del instituto de medicina regenerativa Wake Forest han desarrollado 6 penes en el laboratorio a partir de cultivos de células de estos órganos reproductores. El equipo liderado por el Dr. Anthony Atala, ha creado penes totalmente funcionales con el fin de ayudar a los hombres que padecen anomalías congénitas o han sufrido lesiones traumáticas. Tras 20 años de investigación en este campo, el equipo de Atala podría estar cerca de alcanzar una meta en la medicina regenerativa.

El proyecto, que ha sido financiado por el Instituto de Medicina Regenerativa de las Fuerzas Armadas de EE.UU., se basa en la creación de órganos reproductivos masculinos a través de las células del propio paciente, lo que facilitaría la adaptación del paciente a él y reduciría drásticamente el riesgo de rechazo inmunológico por parte de aquellos en los que sea implantado. Concretamente, las células se toman de los posibles restos de pene que pueda tener el sujeto y, posteriormente, se cultivan de cuatro a seis semanas.

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En la actualidad, la única opción de tratamiento para estos hombres es tener un pene construido con células de la piel y músculo de su muslo o antebrazo. La función sexual de este órgano es restaurada con una prótesis que se coloca en su interior. Las prótesis pueden ser o bien varillas maleables por estado de rigidez del órgano, que quedan en un estado semi-rígido de forma permanente cuando el órgano presenta un estado flácido y por lo tanto difíciles de ocultar, o varillas inflables, que tienen una bomba de solución salina alojada en el escroto. Ambas tecnologías han existido desde la década de 1970 pero tanto el aspecto estético como el funcional dejan mucho que desear.

Otra opción es un trasplante de pene de otro individuo, pero esto conlleva un riesgo de rechazo inmunológico. La posibilidad de muerte órgano puede ser disminuido con los medicamentos anti-rechazo, pero estos medicamentos tienen efectos secundarios graves. Los trasplantes también pueden tener un impacto psicológico, especialmente con un órgano tan íntimo como el pene. En 2006, un hombre chino fue el primero en recibir un pene de los donantes; dos semanas después de la operación, que duró de 15 horas, los cirujanos extrajeron el órgano trasplantado por petición tanto del paciente y como de su pareja.

Atala espera que su técnica mitigará los problemas tanto inmunológicos y psicológicos debido a que sus penes se diseñaron utilizando las propias células del paciente.

Los primeros prototipos ya han sido elaborados y, según los especialistas, han sido probados en conejos. Los resultados han sido alentadores, pero para poder llevar a cabo las primeras pruebas de funcionalidad en humanos, requieren la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU.

El diario estadounidense The guardian, informa sobre este proyecto detalladamente.

Fuente http://www.abc.es/ciencia/20141015/abci-...
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